Cabo de Gata Almeria

Cabo de Gata Almeria (Eugenio)
El Parque Natural Marítimo-Terrestre de Cabo de Gata-Níjar, primera reserva de estas características en Andalucía, se crea por Decreto 314/1987, el día 23 de diciembre con la finalidad de atender a la conservación de los ecosistemas naturales y los valores paisajísticos, atendiendo a intereses educativos, culturales, científicos, turísticos, recreativos y socio-económicos.
El faro que hay hoy en día es de construcción relativamente moderna, en 1863 se construyó el faro y ya en el siglo XX el resto de dependencias que lo completan. Se edificó sobre las ruinas del castillo de San Francisco de Paula, que formaba parte de la batería de defensa marítima existente en la costa almeriense y que fue destruido durante la Guerra de la Independencia. Construido sobre un acantilado de 50 metros y con una altura de torre de 18 metros, los destellos del faro son visibles a 30 millas de distancia, unos 45 kilómetros, complementado por una sirena acústica que los días de espesa niebla se activa avisando a los barcos de su presencia. El faro fue construido como aviso a navegantes de la presencia de la peligrosa Laja del Cabo, este arrecife que se encuentra a una milla marítima dentro del mar frente al faro es el causante de numerosos naufragios durante toda la historia. El pecio más visitado por los submarinistas es el del buque checoslovaco Arna, que naufragó en 1928 al chocar contra la Laja del Cabo, y que antaño había transportado mineral de hierro y hoy día es refugio para peces y entretenimiento para buceadores.

Este arrecife que se puede observar desde el mirador de las sirenas, junto al faro de Cabo de Gata, es una de las vistas más emblemáticas y fotografiadas del Parque. Está situado en el punto geográfico exacto del cabo de Gata, por tanto es la parte más oriental del sur de España. Seguramente el lugar debe su nombre a la presencia de focas monje que habitaban este arrecife y que los antiguos navegantes podían confundir con sirenas, actualmente ya no hay presencia de estos mamíferos en la costa de Cabo de Gata.

Las formaciones del arrecife que se elevan por encima del nivel del agua son antiguas chimeneas volcánicas, y que deben su color oscuro al material volcado por ellas. Desde lo alto del mirador se pueden observar los escarpados acantilados de la zona y en el fondo, el agua que rodea el arrecife, es como un cristal que nos permite observar el mosaico del fondo marino coloreando el mar de turquesas, verdes y todas las tonalidades de azul.
Leyenda:
Según la leyenda, un sultán escondió un cuantioso tesoro en una cueva submarina en el Cabo de Gata para evitar que le fuera robado por los cristianos.
El sultán murió antes de poder transmitir a sus familiares donde había escondido tanta riqueza por lo que aún no ha sido encontrado.

La misma leyenda habla que pudiera ser en alguna cueva submarina situada en el promontorio de la Vela Blanca, donde una torre vigía controla cualquier movimiento de barcos que pudiera acercarse a la costa.
Un lugar por el que han pasado tantas culturas es natural que tenga sus leyendas forjadas por la tradición oral a la luz de los candiles.
La zona son los restos de un volcán que ha dibujado el paisaje que se puede contemplar, como el Arrecife de las Sirenas, que toma su nombre por haber existido un colonia de focas monjes que según la misma leyenda eran los guardianes de ese tesoro del sultán y que no dudaban en atacar y matar a quién pretendiera acercarse a él.
